miércoles, 18 de junio de 2008

Con quién hablas?

Es cierto que le gustan esas pequeñas tormentas que la visitan de un sitio a otro,
se dice ella, Me fijo rutas que sólo para mi tienen sentido, camino la ciudad,
no dejando que los pasos serpenteen al ritmo del caprichoso afán, o del afán caprichoso.


No quiere que su forma de observar las tiendas de zapatos, de tocarse el cabello insistentemente, de juguetear con sus manos tratando de perpetuar lo bello, de ponerse nerviosa al cruzar una esquina, de sorber su saliva a cambio de nada, no quiere que nada de esto refleje que la busca al momento que se busca en ella...Tal vez nos crucemos algún día... Se pregunta a veces por qué es tan difícil entender que el mundo es así de pequeño y que no se necesitan más razones para salir y vivir de parque en parque, siguiendo pasos que se burlan del anonimato.


Se detiene un momento, lo mismo hace el afán, a su alrededor todo parece hacerse más lento, incluso su respiración, esa cadencia que siempre la acompaña y que ahora parece no antojársele otro camino. Corta sus pasos, y es un sitio tantas veces observado, pero que entre sorbos e imágenes renueva los rumores sobre los rostros que no se escriben con sus letras, las de ella y quizás las de nadie, deja que un recuerdo le colme la piel, el cuerpo y la cubra toda de amarillo.


Cada mirada que le presta un segundo de compañía, porque claro, es bella y por más que lo evite sabe que la observan y ensayan a su paso frases que se quedan, por esa carencia natural de ímpetu que nos embarga al ver una imagen admirable, en el murmullo entre un par de amigos, o en un comentario abstracto, como Qué piensa usted o Cómo le parece que está el día, para quien este a su lado, si es que no se le conoce y no se quiere ensayar ser un poco más osado. Cada mirada es un rostro que se place y parece satisfecho por el sólo hecho de serlo; pero para ella no valen por esto, sino porque son corazonadas palpables de que entre tantas ideas y puertas ajenas pueda revivir, tal vez un día, aquella piel profunda que, aunque no conozcamos la razón, compara siempre con la suavidad de una gaita, cuando ni siquiera es diestra en tales temas como para hacer una aseveración tal, que a todas luces requeriría de algún tipo de dote o experiencia.


Ojos como ventanitas en la mañana, piel blanca y labios que en un derroche de vanidad no se definen entre el rojo y el rosa, todas sus partes, no las suyas, sino las de ella, que en otro tiempo sirvieron de antesala y de sobre-piel para no caer ante su olor fantástico, ese olor que la mata, mientras se sentaban en una de estas bancas, que muchos y nadie ocupa, se daban un beso, tocaban su rostro y esperaban para caminar por encima de tantas expresiones, mejillas y pecho que se desbordaban, para pasar por sobre la ciudad, por sobre el tenue rastro de amargura que suelen tener las ciudades, por la sonrisa de los mudos e imberbes, y recibir el estallido de una de esas palabras que sirven de "punto y coma" cuando se quiere decir algo más.


Recordar es vivir, pero no siempre y ella lo sabe.


Será que la otra, la que fuere suya, ella, también piensa igual y pasa entonces que recorre sitios que aquesta ya olvidó?


El cielo amenaza tragedia para tantos días de invierno.


Hay momentos de estabilidad que rayan en el absurdo...


Se levanta, camina, se va. Deja atrás una fuente, un edificio y algunos árboles, en los que, tampoco hoy, encontró los imanes que le faltan a sus rodillas cada vez que se topa con ella.

Que pensez vous?

Tojours nous voyans que les personnes
avancent sur une route sans
continuité ou marquée du logique.

Les choses, les idées sont mortes.

Tout le temps, je pense que
on avait trois assassins
de l`esprit.

En premier, la religion ou
plutôt la religiosité.

En deuxième le "roman cirque",
aujourd`hui la télévision.

Et en troisième la mauvaise
conception de la politique.

Pourquoi?

Parce que l´humanité
a oublié ses passion
pour ses devoirs; alors,
la question est comment
le changer.

L´homme doit le faire.

Pour changer ceci l´homme
a besoin de ses passion,
de son amour, de sa vie.....
.....danc.......

....je pense que les lus grandes
passions de l´homme sont:

En premier l´esthétique,
et l´esthétique est l´art,
la littératura, le theâtre,
pour moi les femmes,
pour toi...

La littérature est absolument belle.

La littératura et l´amour sont le
fondement de la vie.

En deuxièm la passion de l´homme est
la politique comme élément
du pouvoir dans une société.

Les théories politiques sont passionnales;
le capitalisme, la démocratie, le socialisme,
le anarchisme.........

Et en troisième le monde,
les différentes cultures, les voyages,
les langues; parcourir tout, tout le monde
en bus, en avion ou dans un livre. (l´amour)

Les passions sont la vie et une vie sans
passions n´est pas complètement a vie,
simplement une vie mort en vie, sans vie.

Une vie sans passions est comme un monde
sans monde, une rue sans personne, comme un
jour sans art, sans passions, sans vie, sans vous.


Que pensez vous?

miércoles, 11 de junio de 2008

Derrocando abismos.

¡¡¡Todos a las letras!!!
que la timidez es un hito
pasado de moda.


Si son las dudas quienes hablan,
convéncelas de que
por párrafos discurran.


Callarse, tú, siniestro,
cuando la idea y capricho
tutelan en vilo
buscando las líneas.


No es receta del tiempo
que todo sea dicho,
como sí, que todos digamos.


Porque la timidez en la letra
se proclama, hoy como nunca,
más que valor, exilio y fechoría.



(después quizás diga qué aberración fue el motivo de esto)

viernes, 23 de mayo de 2008

Había una vez.

En un País de esos que todos conocemos, vivían luces y vivían sombras y era una de estas últimas la que, en especial, a cada oportunidad que tenía, buscaba reflejarse en los rostros y más específicamente, en los ojos de los pobladores de ese País, que todos conocemos.

La historia cuenta que cuando esta sombra observaba y se dejaba observar, cuando hacía uno solo con una o tal persona, para ésta comenzaba un día extraño, no diré que turbado, porque no parecía serlo, sino más bien frío; caminaba, y sabiéndose en necesidad o empeño de llegar a algún lado, el que fuera, no lograba para sí motivación alguna.

No era turbación la que acompañaba a esta sombra a posarse sobre una o tal persona, puesto que la turbación requiere de una motivación, no disfruta salir de la nada, que así no podría autoglorificarse, lo que no es ajeno al mundo; lo gustan también algunas que otras aspiraciones de las que suelen llamarse fe.

Los demás rostros, ajenos, para una o tal persona que era ese día con la sombra uno mismo, parecían faltos, como lo era ésta, de motivación alguna, eran poco claros, casi borrosos cuando cualquier expresión intentaban; una risa, una burla, una entre tantas "muecas", todas se veían, por decirlo de algún modo, como intermediadas por un vidrio empañado con grasa de la más espesa calidad.

Era esta sombra quien los ojos abría cuando así lo hacía una o tal persona, a la que en su amaño conducía y era que la oscuridad emergía tanto de sí y remitía tanto de sus animadversiones cuando sentía la sangre fluir, que simplemente ningún transeúnte, si fuere observado con atención, estaría preparado para ello.

El afán de lo humano suele ser el indagar en el por qué de las cosas, vago sentimiento de culpa de aquellos que, sin conocerse, quieren potestad sobre el resto del mundo, creyendo, sin saberse aún la razón de ello, que con las definiciones la posesión de lo extraño será suya; y así, alguién dijo un día que quizás lo que buscaba al acudir sobre el camino de una o tal persona fuere un nombre., sí, tal vez fuera eso por lo que hasta ahora ella conservaba su actitud; era ésto el resultado de que tal no se hubiere considerado en el momento.

Le daremos gusto entonces, dijo aquel, para ver si así, la próxima vez que deambule y visite lo haga maquillada, o que se ruborice al sentarse al lado de alguién en el bus, o que deje la apatía y quiera charlar un poco.

Por razones que se dejaron en el camino sin detenerse en ellas, y no esto por un desaire que a todas luces sería injusto, sino, digamos, por no entrar en complicadas diatribas gramaticales o no entretenerse con sus raíces y posibles conjugaciones, en ese País le dieron un nombre que de ahora en adelante podría conjugar mucho, la llamaron Amargura y en un brote inusitado de anhelo quisieron entenderla, mas no en tal empresa descifrarla, que tampoco a nadie se le ocurrió, sino saber qué piensa cuando no los deja pensar en nada más que ella, que motivación no tiene; qué ve cuando los ve y qué siente cuando las palabras son tacto y la rozan.

...

Ese día no salió el sol en ese País que todos conocemos.

Ese día fue una misma sombra la que pobló los rincones del cielo, cuando era el día y la noche quienes debían hacerlo.

Ese día fue la Amargura quien tuvo la palabra, quien observó, sintió y fue plácida dejándose sentir.

Ese día, una sombra que no gusta de las motivaciones, acompañó paciente el transcurrir de la falta de rutina, calculando pasos entre los barrotes de los acontecimientos y en la noche, sin más, se sentó en una silla frente a otra ocupada por una o tal persona y, en medio de un silencio que parecía pactado, se dedicó a observarla., la observó y la observó mientras ésta escribía...................... quizás se preguntaba, Por qué escribe la gente cuando escribe............y Qué dice en esa hoja de papel, que ha cerrado el cuaderno mientras nos mirábamos y me he quedado sin leer.

O quizás no; tal vez simplemente observaba.


viernes, 16 de mayo de 2008

Ensayo de soneto para dos voces - 1

Un soneto a media luna.


En un instante acabaría la vida
sin prestar mérito al presente
y sería de sí el hombre un ausente
si no tuvieran en su sombra una cautiva.


El día es uno solo, conmovido,
sin empalago, con simpatía,
cuando al pasar la veía
con su cabello, oro bruñido.


Al caminar volar parecía
en cadentes piernas, amparo y sonrisa,
he allí que él tiritaba: la palabra moría.


Era ella un verso y su boca fino manto,
que hacia el señuelo su expresión vestía
en este no racional camino, en este su tímido encanto.

jueves, 8 de mayo de 2008

......................Permíteme..................


Permíteme abrazarte con palabras y mirarte con un párrafo
mientras tus gestos, roces y sonrisas
se transforman también en letras, lucidez y amparo
y me miras con tus manos y me abrazas con vocablos
y es ese un canto galante, porque la galantería es un mismo canto.


Y allí está tu tren
el que te circunda, te transporta y te recorre
por mágicas palabras
que son la misma voz del encanto.

martes, 6 de mayo de 2008

La mujer más hermosa del mundo.

Asuntos importantes


A mi eso de las fechas me parece un tanto intrascendente, digo, me suena más como a un invento comercial para que nos llenemos de tarjetas, regalos y esas vainas; creo que una vez los simpson se refirieron al tema, con su famoso día del amor, en el que se decía que "una nueva fecha especial es un nuevo espacio (necesario) para las ventas", o algo así, esa es la idea.

También creo que a la gente que se quiere se le rememora todos los días, por ese toque cierto o indecible que te hace quererla, por esos segundos, minutos o vidas que te ponen a extrañar.

Esa mujer, de la que hablo, es de las únicas que logra que me avergüence de las pequeñas cosas y es ella quien hace que me llene de motivos para nunca más sentir vergüenza; ella quien ayuda a lidiar con el pavor de los días rotos y de las noches en vela; ella quien sabe la porción exacta en que disfruto la leche en el café; ella quien me dice que si sigo llegando tarde a mis compromisos, la vida me lo terminará cobrando; ella quien se burla de mí cuando me caigo, me despeino, cuando cualquier cosa (...); aparte de todo, no cualquiera se aguanta a un hombre desordenado, que además cree que ninguna autoridad está justificada per se y que por eso suele pegarse de pequeños detalles para querer rebatir grandes asuntos, y no por capricho, Convencido.

Ningún tributo, así, estaría completo sin darse un paseito por el barco de la sinceridad; sin un te quiero, sin un te amo, aunque me lleguen a costar tanto trabajo, estas palabras, cuando en eso de la presencia estamos.

No es por una fecha, es porque la quiero; porque hoy, cuando la vi, tenía dolorcitos en sus piernas (de trabajar-de trabajar) y aún seguía con los chistes, y con sus ojos tristes, los que coloca para que la mime, sigue siendo, y quizás por ello, la mujer más hermosa del mundo.

Aunque pocas veces a ella escribo, siempre es fuente de cosas buenas.

Se llama Martha y hoy le duelen las piernas.

...............y es tan linda, que no entiendo cómo él, mi tocayo, pudo alguna vez conquistarla.

sábado, 3 de mayo de 2008

Pin pon.



Odias cuando eso pasa, pero hay moment(itos)
en los que algunas imágenes te toman por sorpresa
y te muestran que aún te atreves a extrañar;
pero bueno, sigues estando vivo, una muestra más de ello.



Cuando quieres, necesitas, pero no siempre que necesitas, quieres,
y claro, el porcentaje de lo que recoges
no siempre corresponde a lo que necesitas o quieres.


(....) Hay colores más húmedos que otros;
hay rojos que te dan un poquito más de vida
con cada una de esas pequeñ(itas) muertes,
y bueno, está de más decir que disfruto el amarillo (....)


Y el olfato.......creo que esa es otra historia.
Es como una sombrilla,
que se abre al cielo y se entera de todo
y en las grandes tormentas, allí, no te puede dejar solo.

Unos cuantos "toc-toc" y todo estará listo.







Anticipo las disculpas,
pues el dibujo no es mío.
Pero las montañas y los molinos y ellas vestidas para la ocasión,
únicamente podía ser él.





miércoles, 30 de abril de 2008

El título siempre es lo más difícil, por eso este no lleva.

Hoy estoy digamos poco imaginativo, por estos días el estudio ha estado un tanto pesado, por lo que el tiempo para la literatura ha sido poco, quiero ser gracioso, pero nada se me ocurre, debería estar más consternado, pero no, simplemente estoy ahí, de nada en nada.


Iba para teatro, la acompañante no llegó temprano, digamos, para ser exactos, media hora tarde, no pudimos entrar, y desde que uno se vea obligado a cambiar una hora y media de teatro por un par de cervezas, creo que la cosa no va por buen camino.

Pero bueno,dejando de lado el pequeño prólogo, pues digo:


"Yo había llegado tarde, de nuevo". Me senté en una cafetería - desayuno a las dos de la tarde - y me pongo a estudiar un poco. ¿Cuál es la finalidad de la pena? ¿para qué la cárcel?

Desde la calle alguien me habla - no soy muy bueno recordando nombres, he olvidado el suyo, pero sí me lo dijo - "disculpe lo interrumpo, estoy desempleado, me hacen falta 50 pesos (unidad mínima de valor en Colombia) para llamar"

Me dice que terminó el bachillerato en Copacabana hace ya algunos años, que le gusta leer, de hecho tiene un vocabulario de esos que te place escuchar. Que ha empezado dos ó tres carreras, se burla de sí mismo, me habla de la voluntad y me dice que le gustaría estudiar filosofía - letras, pienso yo, dichosos ellos.

Que ahora trabaja como pintor de fachadas y se despide diciendo que ojalá nos viéramos de nuevo para hablar un poco - pienso igual.


La ley:

La ley crea delitos y crea delincuentes; y bien, mientras unos dicen expresar la "sabiduría general" y se llevan el dinero, ese sí general, otros salen a las calles a buscar su sustento y no pierden la ilusión de que ese día puedan darle algo nuevo a la vida.


Qué mala la cárcel, que hace de personas así sus clientes predilectos. Tantas corbatas y pantalones de paño, digamos, no nacional, se sientan a ver - hasta creo que lo disfrutan - cómo sus desvalores, los que promulgan sus bocas y firman sus lapiceros, desquician la sociedad, y se mueven bajo la lógica de "Acabo una vida, me gano un peso; otra vida, otro peso; cuarenta millones de vidas y ahora sí soy acaudalado."


En la noche recibiré un escarnio telefónico, pero valió la pena llegar tarde.


En la noche:

Regaño mediano.
No hubo teatro.
Dos cervezas y un poco de son cubano.
Sí hay estudio.
Hermana con dolor de cabeza.

Salgo a comprar pastillas y alguien se me acerca y con la misma diligencia de antes me pide dinero para un café, me dice que vive en Castilla, que es pintor de fachadas, que le gusta estudiar, que robar va en contra de su escala de valores - que su padre le enseño eso - y yo estuve a punto de decirle que con hambre esa escala de valores cambia y que así, el dinero es para quien más lo requiera - y me confiesa que en ocasiones lo que hace es decir leves mentiras, como que necesita dinero para llamar y así poder comprar un café.


No entiendo cómo hay quienes buscan en la fama el sustento para sus vidas, que quieren ser vendidos, comprados, vistos, votados y elegidos; no entiendo, si sólo en el anonimato se encuentran personas así, pintores de fachadas, con las que se puede hablar, que te mienten y después de dicen por qué, que te miran a los ojos y se ríen de lo que ellos llaman "sus malas decisiones", que se emocionan con la idea de estudiar más que muchos tantos y que te hacen creer que en Colombia aún no es delito atreverse a soñar.


Ojalá y la cárcel no se meta.


Y bueno, creo que dejo ahí, que necesito seguir estudiando. Deséenme suerte para mañana, o bien, para hoy, que ya son las dos y tanto de este nuevo día y con los minutos, el sueño me repite que no le siga robando noches.

miércoles, 23 de abril de 2008

Noticias de un día como hoy.

Qué somos? fue el titular que más llamó la atención superando la tarde.

Hoy, Simon Bolivar declaró que Francia era la patria donde quería disfrutar el resto de su vida;
hoy, Camilo Torres, antes de irse a dormir, rezó tres Padre nuestros para que Dios diera redención a los pobres.

Hoy, Nietzsche fue bautizado bajo el culto cristiano, por segunda vez y a los treinta años. Dicen que sonreía.

Hoy Saw se hizo con el Oscar a mejor guión adaptado y García Marquez perdió el Novel, afirman que el realismo mágico no es invento suyo y que por tal es indigno para dichas condecoraciones; dicen también que una sonrisa alcanzó a mascullar su rostro, imbricado de vergüenza, al momento que se disculpaba.


Qué somos?


Hoy soy un cualquiera, un don nadie, un buen vino servido en vaso desechable, un 0.5, una habilitación mal sustentada, un concierto sin sonido, un teatro sin actores, una bicicleta sin ruedas.


Hoy, descubrieron los medios que Romeo vive feliz, disfrutando de una considerable pensión de vejez heredada de su padre, un hombre acaudalado, que comparte su dicha con Carlota, su benigna esposa y que su noviecita de juventud, una Julieta, murió de un resfriado hace ya varios años, aunque la información es confusa, ya saben ustedes cómo actúan esos medios.



Hoy soy la necesidad convertida en hija de puta.

Y ahora, a quién acudo cuando el motu propio ha bastado para que mi espalda se encorve y los edificios de la ciudad asciendan hasta tapar el sol de una ilusión perdida.

Somos el lastre de lo que pudimos ser y somos la creciente de lo venidero, ese pequeño caminito que ahora (todavía) recorremos a gatas, mientras sus piedras, agudas, toman parte en nuestras rodillas y nos ultiman a levantarnos o a que seamos testigos del trabajo del desangre.

La tuve entre mis sentidos y mi briosa ilusión como solo ella lo sabe, y como no puedo decir conozca más, y aunque dicen que el amor más grande es aquel que se calla, la turbación se niega a permanecer allí, intacta e inmóvil, quiere salir y comprobar qué tan cuantioso es el parquecito que ella dice la asusta.

Cuando después de algún tiempo la vi, a la mitad de un día que dejaba mucho que desear, tuve esas cinco punzadas, rodeando, cuatro, el estómago y una, en la boca de este, supe no estaba preparado para que ella estuviera allí, aunque mil palabras dijese y aunque mil sonrisas nos acompañaran.

Le debo palabras: le debo decir que sí, que sí me alegró el día y que sí me llevó a sobrepasar una tarde que iba por mal camino. Le debo un pañuelo, le debo mis ojos, le debo sentarme, le debo sea Todo, le debo que se quede allí, a mirar un gato y que eso baste para sonreír y dibujar un horizonte, le debo que me ponga a pensar cada que habla de política, y que el calentamiento global me parezca ahora algo más serio. Le debo la imagen, le debo su vestido blanco y su falda naranja.

Le debo la decepción, la que callo, la que siento cuando leo sus letras y las comparo con las mías, cuando veo esa simpleza diciente que tienen sus palabras y no puedo desarmar así el rompecabezas de mi tinta.


Hoy, despertó Vincent Van Gogh, todo su cuerpo enfundado de unidad, y se tomó un café suave, leyó un suave texto, pintó un retrato que después saldría a vender y fue plácida su vida.


"Cuánto la ame", decía Neruda. Me inscribo ahora en sus palabras, como lo debieron haber hecho tantos, bajo el amparo, yo, de la singularidad de una tristeza, y al momento que miro las huellas de los pasos que no dimos y repaso cada instante de la vida no vivida.

Para la Niña mala, con delirios que no caben aquí y que solo conciernen a las miradas.